lunes, 30 de junio de 2014

Palacio Postal


Palacio Postal
En el sitio en el que los franciscanos construyeron el Hospital Real de Terceros y en el que eran atendidos los miembros de la orden, se levantó la arquitectura renacentista que alentaría la producción de estampillas y el intercambio epistolar. El edificio fue realizado en 1902 por Adamo Boari con un acabado renacentista que, al lado del tezontle, cantera o chiluca que predominan en los edificios del Centro Histórico, resulta un dulce merengue: los cristales y caprichosa herrería florentina de su interior presiden la fantasía de los estucos que aparecen al levantar la vista. Su museo postal revela tanto la historia de un diseño, como la de los símbolos nacionales y locales que proyectaron la mexicanidad al mundo.

Desde su inauguración, en 1907, el Palacio ostenta, en su entrada principal, un reloj monumental, el cual ha tenido que pasar por varios procesos de mantenimiento, el último de los cuales sucedió en 1996, año en que se restauró todo el edificio.

Para el año de 1902, se dio inicio a la construcción de la nueva sede de la Dirección General de Correos, siendo necesaria su reubicación debido a la importancia y al volumen de correspondencia que ya para aquellos tiempos manejaba el servicio postal de México. Es importante señalar que lleva el nombre de Quinta Casa de Correos debido a que el inmueble es la quinta sede del correo mexicano. La primera se ubicó a espaldas del Palacio Nacional, entre las calles de Correo Mayor y La Soledad durando en este lugar de enero de 1621 a junio de 1765; de junio de 1765 a octubre de 1788 se cambia a la segunda sede, la cual estuvo ubicada en la actual Calle de Guatemala; la tercera sede se ubicó en la Calle de San Francisco (hoy el número 33 de la Calle Francisco I. Madero) de octubre de 1788 hasta el 2 de mayo 1852; y la cuarta sede se encontraba en un espacio anexo de la Casa de Moneda, en la Calle de Moneda, del 3 de febrero de 1852 al 16 de febrero de 1907.

En el lugar que ahora ocupa el Palacio Postal se ubicaba el edificio del antiguo Hospital de Terceros de San Francisco o por su nombre completo, el Hospital Real de Nuestra Señora de la Pura y Limpia Concepción, una de las construcciones levantadas en el hacia el año de 1761 por la orden franciscana y cuyo fin dado era para atender solo a los miembros de la hermandad. El edificio sobrevivió la vida azarosa que padeció la ciudad durante todo el siglo XIX hasta el año de 1900, en que fue demolido para que en su lugar, que consta de 3,730 metros cuadrados, se levantara la construcción actual.

Las obras se iniciaron el 14 de septiembre de 1902, con la colocación de la primera piedra por el Presidente Porfirio Díaz. El proyecto y diseño del edificio fue obra del arquitecto italiano Adamo Boari, quien también trabajó en elPalacio de Bellas Artes. La construcción se llevó a cabo por el ingeniero mexicano Gonzalo Garita, ocupando para ello la novedosa cimentación tipo "Chicago", consistente en una losa de concreto corrida con espesor promedio de 70 centímetros y una estructura de viguetas de acero con un peralte de 21 pulgadas en ambos sentidos.

Los trabajos de construcción se llevaron al cabo durante 5 años, siendo terminada la obra en el año de 1907, e inaugurándose el 17 de febrero de ese mismo año por Porfirio Díaz, el cual en un acto simbólico, depositó dos tarjetas postales, con la imagen del Palacio Postal.

De arquitectura ecléctica, consta el edificio de cuatro niveles. Destaca el exterior del edificio trabajado en cantera de Chiluca, donde es posible admirar la perfecta combinación de los elementos pertenecientes a los estilos del plateresco isabelino y el gótico veneciano, guardando alguna semejanza con el Palacio Ducal de Venecia. La fachada principal en pan-coupé (Que cuenta con un chaflan en la esquina, visto en planta), muestra en su último nivel un reloj de factura alemana.

El interior es espléndido. Las columnas del interior que recubren la estructura de hierro que sostiene al edificio, se encuentran cubiertas en su totalidad con la técnica de la escayola. Destaca la señorial escalinata del hall principal realizada con mármoles mexicanos y herrería de bronce bellamente trabajada por la Fondería Pignone de Florencia, quienes también realizaron los detalles de los pórticos, las ventanillas, las gárgolas y farolas del exterior y demás trabajos realizados en bronce en el interior. El remate del cubo de dicho hall se encuentra cubierto por un enorme domo de cristal emplomado transparente diseñado por Boari. Destacan también los escudos que coronan los remates de la arquería interior del tercer piso, en donde se exhiben los escudos de los países que formaban parte de la Unión Postal Universal a comienzos del siglo XX.

A mediados de la década de los 90's del siglo XX se llevó a cabo una intensa labor de restauración en todo el inmueble, destacando en dicho trabajo el rescate de algunas áreas que fueron ocupadas por edificios anexos, así como la limpieza y recuperación de la cantera del exterior, y la recuperación de elementos y detalles originales en el interior. Se logró recuperar el espacio para reinstalar los elevadores originales diseñados por la firma Otis.

Fue declarado monumento artístico el 4 de mayo de 1987. Alberga en su último piso la sede del Museo de Historia y Cultura Naval de la Secretaría de Marina, inaugurada el 23 de noviembre de 2004.

Herencia Arquitectónica del Gral. Porfirio Díaz

Hemiciclo a Juárez


Hemiciclo a Juárez
De los jardines particulares medievales, consagrados al recogimiento y ascetismo, a los parques públicos destinados al regocijo, hay más que sólo siglos de por medio. La Alameda, el parque público más antiguo de la ciudad de México y del continente americano, transmite tintes renacentistas: la idea de pasearse, caminar o encontrarse con los otros es síntoma de que la capital novohispana nació con ciertos rasgos modernos. El virrey don Luis de Velasco, en 1592, mandó construir este espacio para “el esparcimiento de sus vecinos”, sólo que de los siglos XVI al XVIII la palabra vecino refería a la gente de alcurnia. Los indígenas, muchedumbre descalza en calzones de manta, o la plebe, tuvieron prohibido entrar, incluso hasta las primeras décadas del siglo XIX.

Durante siglos, la Alameda fue considerada, junto con la iglesia de San Hipólito, el límite poniente de la urbe. A su alrededor se levantaban conventos y templos —Santa Isabel, San Francisco, San Diego, la Capilla de la Santa Veracruz y la Iglesia de San Juan de Dios—, en su costado poniente se hallaba el quemadero de la Santa Inquisición y hacia el poniente caía el chorro del acueducto que traía el agua desde Chapultepec y El Desierto en una concurrida fuente, llamada de La Mariscala.

En el siglo XVIII, su superficie se amplió y tomó su actual forma rectangular; a los álamos se añadieron fresnos; a su alrededor se construyó un muro; en cada una de sus esquinas, puertas; y se disgregaron fuentes con esculturas alusivas a la mitología. Desde entonces, La Alameda no ha dejado de cambiar: se retiró el quiosco morisco de 1904 (que hoy día se encuentra en la Alameda de Santa María la Ribera); las esculturas de bronce con temas clásicos fueron colocadas sobre pedestales entre los jardines; se construyó el Hemiciclo a Juárez, de mármol de Carrara, que mandó hacer el presidente Porfirio Díaz para celebrar las fiestas del Centenario de la Independencia o el monumento a Beethoven, donado por la colonia alemana en 1921 con motivo del centenario de la Novena sinfonía. Pero el cambio más significativo de La Alameda fue cuando, luego de la Revolución, se convirtió en uno de los paseos populares por excelencia: ya sin muros, incluso las familias “descalzas” pasarían las tardes sentadas en sus bancas de piedra con respaldos balaustrados, salpicándose con el agua de las fuentes, deteniendo globos de gas helio o cargando algodones de azúcar rosa, esponjada con el calor del mechero.

Tras ocho meses de renovación, la Alameda Central fue reabierta al público el 26 de noviembre de 2012.

Fue construido en 1910 por órdenes de Porfirio Díaz. Es obra del arquitecto Guillermo Heredia, y las esculturas del italiano Lanzaroni. Está edificado con mármol de Carrara. En su sitio, se albergaba el Kiosko Morisco, que fue trasladado a la Colonia Santa María la Ribera. La obra duró 45 días y tuvo un costo de 399 mil pesos.

Fue inaugurado el 18 de septiembre de 1910, como parte de los festejos del Centenario de la Independencia, en una ceremonia encabezada por Porfirio Díaz, y la presencia de los embajadores de Estados Unidos, España,Argentina y Guatemala. El poeta Luis G. Urbina declamó un poema para la ocasión.

De estilo Neoclásico, es semicircular, de fuerte inspiración griega, cuenta con doce columnas de orden dórico, que soporta una estructura con entablamiento y friso del mismo orden. A los costados tiene dos remates de urnas doradas.

Al centro tiene un conjunto escultórico, integrado por Benito Juárez sedente, con dos alegorías: la Patria, que corona a Juárez con laureles, en presencia de una segunda que representa a la Ley. En el basamento tiene festones, al centro otro conjunto escultórico que preside un águila republicana con las alas abiertas, en un paramento, con grecas neoaztequistas, en el que reposan dos leones.

En su cuerpo central, ostenta un medallón con laureles que enmarca la leyenda:

"Al Benemérito Benito Juárez. La Patria."

Herencia Arquitectónica del General Porfirio Díaz

Ángel de la Independencia


Ángel de la Independencia
La Columna de la Independencia es uno de los grandes símbolos de nuestra nación y se encuentra ubicado en la principal glorieta del Paseo de la Reforma, prácticamente al centro de lo que fue el trazo original de ésta, que es la principal y más importante avenida de la Ciudad de México.

El famoso arquitecto Antonio Rivas Mercado fue el autor del proyecto, mientras que el ingeniero Roberto Gayol realizó y dirigió la obra y el artista italiano Enrique Alciati se encargó de los grupos escultóricos.

Este monumento está inspirado en un proyecto para rendir homenaje a los héroes de la independencia que consistía en construir un zócalo de piedra con una columna corintia coronada por un ángel en plena Plaza de la Constitución durante el gobierno de Antonio López de Santa Anna. Ese proyecto no pudo concretarse, y ya para finales del siglo XIX, el arquitecto Antonio Rivas Mercado, lo retomó inspirándose además en algunas famosas columnas del mundo como la de Trajano en Roma, la de la Plaza Vendome de París y la Alejandro en San Petesburgo. Todas esas columnas fueron levantadas para conmemorar, el triunfo de un ideal en sus países respectivos.

La difícil cimentación de esta obra que requirió del hincado de 5000 pilotes de madera y algunos de concreto a fin de encontrar un estrato compacto de suelo granular hasta 25 metros de profundidad, estuvo a cargo de un grupo de técnicos mexicanos encabezados por los ingenieros Gonzalo Garita y Manuel Gorozpe.

De hecho la cimentación original estuvo formada por una plataforma de tres capas de viguetas de acero superpuestas y después recubiertas con concreto, la cual se terminó a fines de 1901.

La primera piedra de este reconocido monumento, fue colocada el 2 de enero de 1902 por Porfirio Díaz. 

La obra continuó por varios años terminándose la base, el zócalo y el pedestal para enero de 1906, sin embargo una vez iniciada la construcción de la columna en sí y cuando ya se habían colocado más de 2400 piedras de cantera en total, el gran peso no fue soportado por la cimentación original y la columna empezó a perder la verticalidad por el hundimiento del cimiento.

Originalmente el proyecto constaba de 9 escalones para ascender a la base del monumento, pero debido al hundimiento permanente delentorno que le rodea y al sistema de pilotes de punta que lo sostienen, a la fecha sobresale más de 3 metros del nivel actual del suelo y ha sido necesario agregarle 14 escalones más.

El monumento terminado fue inaugurado por Porfirio Díaz el 16 de septiembre de 1910, con motivo del Centenario de la Independencia de México.

El monumento se encuentra localizado en la más grande de las glorietas del hermoso Paseo de la Reforma de la Ciudad de México y su cara principal está orientada hacia el centro de la ciudad.

El basamento del monumento es cuadrangular, y en cada uno de sus vértices aparecen representadas las figuras en bronce, fundidas en Florencia, de la Ley, la Justicia, la Guerra y la Paz. Al frente existe una placa de mármol blanco donde se lee: "La Nación a los Héroes de la Independencia" y delante de esta inscripción un león gigante en bronce conducido por un niño que simboliza fuerte en la guerra y dócil en la paz.


Así mismo, también en la base, se localiza un grupo escultórico formado con las estatuas en mármol de Carrara de los principales héroes de la Independencia, que representan a don Miguel Hidalgo y Costilla, don José María Morelos y Pavón, don Vicente Guerrero, don Francisco Javier Mina y don Nicolás Bravo. Dos esculturas femeninas acompañan a Miguel Hidalgo, representando, a su mano derecha la Historia y a su mano izquierda la Patria, que le ofrece un laurel. 

 

La columna en sí mide 36 metros de altura y una vez sumada la altura del grupo escultórico que la corona, alcanza en total 45 metros, que es equivalente a la de un edificio de 15 pisos. La columna tritóstila está estructurada en acero y recubierta con piezas labradas de cantera de Chiluca decoradas con palmas, guirnaldas y dos anillos que llevan los nombres de 8 de los héroes de la Independencia: Agustín de Iturbide, Juan Aldama, Ignacio Allende, López Rayón, Hermenegildo Galeana, Mariano Matamoros, Guadalupe Victoria y Manuel Mier y Terán.


En su capitel se alojan cuatro águilas del escudo mexicano de aquel entonces con las alas desplegadas, en cada uno de los lados.
Este extraordinario monumento a la Independencia de México ha sido restaurado y reconstruido en varias ocasiones, desde su inauguración en el año de 1810. La principal se dio en 1958, tras de la caída del Angel durante el fuerte sismo de grado 7.9 del 28 de julio de 1957. Posteriormente ha sido restaurado en 1980, 1986 y 2006.

La escultura que se encuentra en la cúspide de la columna y que conocemos como el Ángel de la Independencia, representa la Victoria Alada y es obra del escultor italiano Enrique Alciati, es de bronce con recubrimiento de oro y mide 6.7 metros de altura y pesa 7 toneladas, en una mano sostiene la corona de laurel símbolo de la victoria y en la otra una cadena con eslabones rotos, símbolo de la terminación de la esclavitud impuesta durante 3 siglos de dominio español.

Años más tarde, en 1957, el monumento a la Independencia, conocido popularmente como "El Ángel" vivió su momento más difícil al caerse dicha escultura dorada a causa de un fuerte terremoto. Sin embargo, para gloria de la ciudad y sus habitantes fue repuesta la escultura poco tiempo después y ha resistido desde entonces todos los embates de la naturaleza. 

En la actualidad, el Ángel de la Independencia, debido a su importancia, es junto con el Zócalo, uno de los dos lugares donde los mexicanos se reúnen para festejar o para protestar, en eventos que van desde actos políticos y manifestaciones, hasta los festejos por las actuaciones victoriosas del equipo mexicano en los campeonatos mundiales de fútbol.

Texto Completo del Ángel de la Independencia

Monumento a Cuauhtémoc

Monumento a Cuauhtémoc
El monumento a Cuauhtémoc fue creado a iniciativa del ministro de Fomento del régimen porfirista, Don Vicente Riva Palacio, quien propuso este monumento para honrar al último de los emperadores mexicas. Para ello convocó en 1877 a un grupo de destacados escultores y arquitectos para que dieran su fallo respecto al mejor de los proyectos que se habían propuesto previamente en un concurso público. De esa manera, el ganador fue el arquitecto Francisco H. Jiménez quien había propuesto para el monumento varios elementos de la arquitectura prehispánica de México inspirándose en las antiguas construcciones de Uxmal, Mitla y Palenque, entre otras.

La primera piedra fue colocada el 5 de mayo de 1878 y el monumento inaugurado 9 años después en 1887.

El monumento se encuentra rematado por una escultura del emperador Cuauhtémoc creado por el destacada escultor mexicano Miguel Noreña, quien también creó los demás elementos escultóricos que integran el monumento destacando especialmente los 8 leopardos de bronce con tocados de plumas y las lápidas que conmemoran eventos importantes de la vida del monarca.

Se puede ver la estatua de Cuauhtémoc ataviado con un penacho de plumas de quetzal y empuñando una lanza. En la base, se encuentran ocho leopardos con penachos custodiando las escalinatas y el pedestal está decorado con elementos geométricos que combinan con el estilo clásico de cornisas, columnas y molduras.

En la placa se puede leer: “A la memoria de Cuauhtémoc y de los guerreros que combatieron heroicamente en defensa de su Patria”.

La escultura de bronce de Cuauhtémoc, ataviado con traje de gala, un penacho y sosteniendo una lanza, fue obra del destacado escultor Miguel Noreña. La constitución anatómica del emperador provocó algunas críticas, dada su semejanza con las estatuas de tradición grecolatina, con la tilma anudada al clásico estilo romano.

Palacio de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas (Hoy MUNAL)

MUNAL
Actualmente, esta obra estilo neoclásico y renacentista ecléctico es sede del Museo Nacional de Arte, situado en la calle de Tacuba, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Silvio Contri fue el arquitecto encargado de realizarla.

Es en 1904, que el gobierno de Porfirio Díaz mandó construir el edificio, para ser sede de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, buscando, al mismo tiempo, generar un símbolo arquitectónico del progreso del país. La construcción estuvo a cargo de Silvio Contri, arquitecto italiano, en la época en la que el Modernismo, surgió como una corriente arquitectónica que combinó estilos del pasado (gótico y clásico). Sobresalen sus escaleras semi-circulares y la detallada decoración de sus fachadas e interiores.

El sitio donde se ubica el MUNAL era ocupado por un par de hospitales. El 11 de junio de 1902 fue contratado Contri por el gobierno mexicano y en el año de 1904 inició la construcción del Antiguo Palacio de Comunicaciones, para 1911 el edificio había concluido su construcción.

La corriente arquitectónica escogida por Contri fue el eclecticismo, la cual incluye formas y estilos del pasado (gótico, clásico, etc.), dicha corriente se consolidó como modernismodebido a los significados simbólicos y el uso de las nuevas tecnologías de la época que se valían de la decoración como signo de riqueza y el empleo de estructuras metálicas que simbolizan el progreso de una sociedad en vías de industrialización.

La decoración corrió por parte de la familia Florentina Coppedé quienes diseñaron muchos elementos como las esculturas, biselado de vidrios, lámparas, etc.

Durante mucho tiempo la comunidad intelectual de México, abogó por un espacio cultural donde se albergara la historia artística mexicana, por tal motivo en el año de 1981 se otorgó por decreto presidencial el Palacio de Comunicaciones a la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el 18 de julio de 1982 se publicó en el diario Oficial del la Nación el acuerdo de fundación del Museo Nacional de Arte.

En el año 1997 el MUNAL fue renovado por el Consejo Nacional para la Cultura y la Artes (CONACULTA) y el Patronato del Museo Nacional de Arte, para que se adecuara tecnológicamente y brindar a las obras de arte un entorno adecuado en aspectos de control de temperatura, humedad, iluminación, almacenamiento y espacios de exhibición, dicha remodelación se conoció como Proyecto MUNAL 2000.

Actualmente el museo cuenta en su acervo con 3 mil 338 obras, colecciona, conserva, estudia, exhibe, interpreta y comunica el arte mexicano que incluye pintura, escultura, grabado, fotografía, arte plumario, manuscritos y mobiliario desde el siglo XVI hasta mediados del siglo XX. Su vocación es ofrecer una perspectiva global del arte mexicano y resguardar en su acervo obras que ofrezcan una visión representativa de la totalidad nacional.

jueves, 26 de junio de 2014

Arquitectura Norteamericana

Los Estados Unidos tiene una historia de la arquitectura que incluye una amplia variedad de estilos. Los Estados Unidos de América es un país relativamente joven, y los nativos americanos no dejaron ningún edificio comparable a la grandeza de los de México o Perú. Por esta razón, el tema predominante de la arquitectura americana es la modernidad: los rascacielos del siglo XX son el último símbolo de la modernidad. Arquitectura en los EE.UU. es regionalmente diversa y se ha formado por muchas fuerzas externas, no sólo Inglés. Por lo tanto, Arquitectura EE.UU. puede decirse que es ecléctica, algo sorprendente en una sociedad multicultural.

Arquitectura Colonial

Cuando los europeos se establecieron en Norteamérica, trajeron con ellos sus tradiciones arquitectónicas y sus técnicas de construcción. La construcción dependía de los recursos disponibles: la madera y el ladrillo son los elementos comunes de los edificios ingleses en Nueva Inglaterra. También está relacionado con la logística de la colonización que lleva a una apropiación política del espacio por la madre patria (palacio, fortalezas del gobernador). La huella de la dominación europea también es económico (aduanas, plantaciones, almacenes) y religiosos (iglesias, iglesias protestantes, las misiones franciscanas y jesuitas).

Influencia española

La exploración española del suroeste de Estados Unidos comenzó en la década de 1540. El conquistador Francisco Vázquez de Coronado cruzó esta región seca en busca de ciudades míticas de los indios del pueblo de oro. La gente del pueblo construyeron casas de adobe, el ladrillo de barro secado al sol, que se celebró conjuntamente con vigas de madera a la vista. Su forma cúbica y disposición densa dieron pueblos un aspecto singular que sería emulado por los estadounidenses (Pueblo Style). Uno puede imaginar la decepción del conquistador en la cara de estos modestas estructuras sin adornos, pero bajo sus techos la temperatura se mantuvo constante y fresco. Los españoles finalmente conquistaron estos pueblos e hizo de Santa Fe la capital administrativa de la región en 1609. Palacio de los gobernadores fue construido entre 1610 y 1614, mezclando influencias indígenas y españolas, con paredes de adobe y vallas de hierro forjado. El edificio es largo y tiene un patio. La capilla de San Miguel de Santa Fe, que data de 1610, utilizó la técnica de adobe, que dio a este edificio religioso un aspecto llamativo de la majestad y la austeridad.

Arquitectura Georgania

Arquitectura georgiana era el estilo del siglo XVIII, especialmente desde el reinado de Jorge I, que ascendió al trono en 1711, hasta la Revolución Americana (King George III). Basándose en este período de cerca se adhiere a los precedentes ingleses, que se hicieron accesibles a través de los libros impresos en la arquitectura. El estilo georgiano fue relativamente homogénea desde Maine a través de los estados del sur.

Old Comer Bookstore, Boston
Arquitectura Federal

Especialmente común en Nueva Inglaterra; un enfoque tradicionalista al clasicismo, fuertemente influenciado por los modelos ingleses. El estilo federal fue popular a lo largo de la costa del Atlántico 1780-1830. características del estilo federal incluyen elementos neoclásicos, interiores luminosos con amplios ventanales y paredes y techos de color blanco, y un aspecto aún restringida decorativo que enfatiza elementos racionales. Otros arquitectos importantes de estilo federal incluyen Asher Benjamin, Charles Bulfinch, Samuel McIntire, Alexander Parris y William Thornton.

State House, Boston
Arquitectura Neoclásica

Hay cuatro variaciones principales o fases del neoclasicismo; éstos se describen mejor por William Pierson, Jr., en edificios estadounidenses y sus arquitectos, vol. I: arquitectura colonial y neoclásica:
Federalista:
Especialmente común en Nueva Inglaterra; un enfoque tradicionalista al clasicismo, fuertemente influenciado por los modelos ingleses. Charles Bulfinch, Samuel MacIntyre.

Idealistas:
Un enfoque intelectual y moral al clasicismo, al principio vinculado a los modelos romanos. Los valores simbólicos y asociativos destacaron, con el objetivo de crear una expresión, "arquitectura de hablar." El mejor ejemplo: Estilo de Jefferson

Racionalistas:
Se acentúa la estructura y de la construcción clásica técnicas, como la bóveda de piedra y bóvedas. El mejor ejemplo: Benjamin Latrobe.

Renacimiento griego (1818-1850): 
El primer estilo verdaderamente nacional en los Estados Unidos. Valores asociativos fuertes. Permeado todos los niveles del edificio.

Renacimiento Griego

El renacimiento griego dominó la arquitectura americana durante el periodo 1818-1850. Fue el primer estilo verdaderamente nacional en los Estados Unidos, que se encuentra en todas las regiones del país.La popularidad del estilo se debió a las fuertes asociaciones con la tradición clásica y la democracia. El renacimiento griego era muy adapatable, e impregnó todos los niveles del edificio, de mayor a menor.
Ohio State Capitol, Columbus
Renacimiento Gótico

El renacimiento gótico se caracteriza por fuertes valores asociativos de la religión y la naturaleza. Es un estilo del renacimiento basado en precedentes ingleses y franceses de los siglos finales de los años XII al XV. Renacimiento Gótico se encuentra tanto en la arquitectura eclesiástica y residencial con una amplia gama de precisión arqueológica, de las iglesias urbanas de Richard Upjohn en Cottages "góticas del carpintero".
Trinity Church, New York
Renacimiento Egipcio

El renacimiento egipcio floreció durante el período 1820-1850, y se utiliza sobre todo para los monumentos, cementerios y prisiones. El renacimiento de Egipto hizo una reaparición durante la década de 1920 con el estilo Art Deco y la fascinación por el descubrimiento de la tumba del rey Tutankamón en 1922.

Commonwealth University, Richmond
High Victorian Gothic

El Estilo High Victorian Gothic fue utilizado sobre todo para los grandes edificios públicos, como escuelas, iglesias, o en las oficinas del gobierno, pero a veces fue elegido para mansiones o casas de tamaño considerable. Siempre ejecutada en ladrillo o piedra. Se distinguen por el uso de bandas de policromos de mampostería decorativa. Cuñas de piedra, ladrillo prensado y paneles de terracota eran de uso común. Ventanas y puertas fueron acentuados con ladrillo o piedra de corte, a menudo en colores contrastantes. El arco apuntado gótico puede estar presente en las ventanas, entradas, y buhardillas decorativos y fachadas cruzadas. Torretas redondas con fábrica de ladrillo y techos cónicos voladizos son comunes a este estilo también.
Harvard University's Memorial Hall
Segundo Imperio Barroco

El estilo Segundo Imperio barroco (1860-1880) era de origen francés, particularmente influenciado por las adiciones al Louvre en la década de 1850 por Visconti y Lefuel y la Ópera de París de Charles Garnier. El estilo fue utilizado para la arquitectura pública y residencial, y fue particularmente influyente en Boston.
Palmer House, Chicago
Richardsonian Romanesque

Estilo nombrada por Henry Hobson Richardson (1838-1886). Es un estilo del renacimiento basado en precedentes románicos francesa y española del siglo XI. Se caracteriza por enormes paredes de piedra y arcos de medio punto dramático, y un nuevo dinamismo del espacio interior. La continuidad y la unidad son notas clave de estilo de Richardson. El Richardsonian Romanesque eclipsó tanto al Segundo Imperio Barroco y los estilos gótico victoriano; el estilo tuvo un efecto poderoso en estos arquitectos de Chicago como Louis Sullivan y Frank Lloyd Wright y arquitectos influenciados tan lejanos como Escandinavia.
Trinity Church, Boston
Clacisismo Académico

Clasicismo académico también se conoce como el renacimiento clásico o de estilo Beaux-Arts Clasicismo. Es una forma tardía del neoclasicismo, con un toque decididamente ecléctico. Modelos griegos y romanos se combinan con formas renacentistas. Avivamientos relacionados incluyen: Renacimiento, Renacimiento francés, y flamenco.
Water Pumping Station, Chestnut Hill

lunes, 23 de junio de 2014

Escuela de Clavé (1848-1867)

La Academia de San Carlos inició durante el siglo XVIII cuando el rey de España Carlos III, decidió enviar a su grabador principal para abrir una escuela en la Nueva España debido a la demanda de impresores de moneda. Jerónimo Antonio Gil, principal grabador real, llego a la Ciudad de México con otros dos discípulos: José Estebe y Tomás Suria, quienes fundaron la escuela de Grabadores en Hueco.
Gerónimo Gil y sus Díscipulos llegaron a México en 1778. Junto con ellos trajeron el material necesario como: dibujos, libros, herramientas de grabado y una colección de camafeos griegos y romanos para poder empezar las clases. La escuela tuvo una gran acogida por parte de los nuevos alumnos, de este modo Gil fundó la primera Academia para las Artes en las Américas. El 25 de Diciembre de 1784, por decreto real, se estableció la Real Academia de las Tres Nobles Artes de San Carlos de la Nueva España. convirtiéndose en la primera encomendada a las artes en las colonias españolas.

Desde finales del siglo XVIII hasta el inicio de la independencia de 1810, la Academia tuvo un periodo de prosperidad con estudiantes bien entrenados cuya producción era resultado de su devoción religiosa. La pintura religiosa continuó su evolución durante las posteriores décadas  hasta mediados del siglo XIX, cuando el estilo más nacionalista o mexicano comenzó a tomar forma como respuesta hacia lo que estaban experimentando los pupilos dentro de los aspectos político y social; en este sentido, el desarrollo dentro de las artes vivió tiempos conflictivos debido al contexto histórico que el país experimentó en los siguientes 60 años.

En 1834 la Academia vivió un momento delicado: tenia un pequeño claustro de maestros, pocos alumnos e insuficiente material para trabajar. Esta situación  continuó hasta 1843 cuando el gobierno encontró patrocinadores que estuvieron interesados en rescatar tan prestigiosa escuela.

El Presidente provisional de México, generan Antonio López de Santa Anna junto con el apoyo de la Junta de Gobierno de la Academia de San Carlos, quienes tenían como miembros a prestigiados personajes de la alta clase mexicana como: José Mariano Sánchez, presidente de la junta, Javier Echevarría, Miguel Bustamante y Francisco Manuel Sánchez de Tagle, se responsabilizaron del proyecto de reconstrucción de la Academia. Se estableció un nuevo decreto el 2 de Octubre de 1843 para la reforma de la academia. Este decreto sugería entre otras cosas, la contratación de maestros europeos, el salario del director y maestros, la creación de becas para estudiantes, la organización de las galerías de pintura y escultura y, lo más importante, el patrocinio económico de la Academia respaldado por la Lotería Nacional.

EL proceso de elección del próximo director de la Academia fue cuidadosamente planeado y organizado por la Junta de Gobierno y el ministro de México ante el Vaticano. La tarea de búsqueda  para el director General estuvo dirigida por Don José María Montoya, además de ser él quien vivía en el centro de producción artística más importante, Roma. Su primera tarea fue invitar a los prestigiados maestros como Cogethi, Podesti y Silviagni quienes no repararon mucho interés en la propuesta; ésta reacción hizo que Montoya buscará artistas talentosos pero de renombre que estuvieran dispuestos a mudarse a las Américas. entre éstos candidatos estaban Anieni, Pizzala y el pintor Catalán Pelegrín Clavé. Guiado Montoya por Miniardi (director de la Academia de Inglesa en Roma), Schentz (director de la Academia Francesa) y Cornelius (director de la Academia de Prusia), el seleccionado fue Clavé, uno de sus factores decicivos fue su conocimiento de la lengua española.

En 1845 la Junta de Gobierno de la Academia de San Carlos dio órdenes a José María Montoya de usar los fondos necesarios para poder enviar a los maestros europeos a México. De esta forma el pintor catalán fue nombrado director de la Academia y maestro principal de pintura.

Pelegrin Clavé Roque estudió en el arte en la Escuela Gratuita de las Nobles Artes de Barcelona. Nacido en Barcelona en 1811, fue un pintor español, cercano al movimiento de los Nazarenos alemanes. En 1834 viajó a Roma y continuó con sus estudios en la Academia de San Lucas.

Durante su Estancia en Roma fue Influenciado por el movimiento de los nazarenos, grupo de artistas que restablecieron las ideas de Rafael relacionadas con el purismo. Los Nazarenos estaban en contra de la técnica neoclásica en donde los artistas idealizaban la "belleza" de la naturaleza de acuerdo a los cánones clásicos.

El objetivo de los nazarenos era regresar al arte, el cual encarnaba los valores espirituales, pintando cualquier figura a través de líneas puras y simples. El principal tema a tratar estaba relacionado con temas bíblicos. Uno de sus principales representantes fue el pintor Friederich Overbeck, maestro de Clavé y quien lo inició en el estilo de los nazarenos. Esta influencia va a marcar en su estilo estético durante toda su carrera artística. Una de sus más importantes representaciones, siguiendo las enseñanzas de Overbeck, será la cúpula de la Capilla de  la Profesa en la Ciudad de México en 1867.

La Vida de Clavé cambio de manera significativa cuando fue elegido director de la Academia de San Carlos en la Ciudad de México. Llegó a la ciudad en 1846 y se quedó en el país por un periodo mayor a 20 años. Su principal propósito fue reorganizar la administración y currículo de la Academia. Así los estudiantes podrían ser formados a la manera europea, con énfasis en el estilo nazareno. Otra política que impulsó Clavé fue la de enviar a los estudiantes más sobresalientes a Roma para que dominarán las técnicas artísticas dentro de la Academia de San Lucas.

La Academia de San Carlos desde sus inicios produjo principalmente arte religioso. "El arte mexicano a producido por siglos importante arte religioso, no solamente porque la Iglesia era el mayor patrón, sino también por la inclinación pía de los artistas". Esta situación ayudó considerablemente a Clavé al momento de introducir sus métodos de enseñanza relacionados con la pintura nazarena. La sociedad mexicana era extremademente religiosa y la mejor manera de introducir la apreciación de las bellas artes era a través de temas bíblicos. El arte como Clavé lo entendía debería ser cristiano, suave y pulcro. Por ello los estudiantes aceptaron fácilmente su estilo y comenzaron a producir pinturas de gran formato con títulos como: La muerte de Abel, Job y La Divina Pastora, entre otros.

Pelegrín Clavé, como maestro, enseñó a sus estudiantes el cómo hacer composiciones en un periodo corto. También trajo desde Europa una serie de maniquíes con diferentes ropajes para que los estudiantes pintaran la figura humana así como los distintos tipos de sombras que las ropas causaban. Principalmente estas composiciones eran hechas al momento de la clase en donde el maestro se daba tiempo de darles consejos a sus estudiantes.

Para lograr ser más especifico sobre estos consejos Clavé interfería directamente en la composición del estudiante y de un pincelazo mostraba lo que estaba enseñando y de esta forma el estudiante mejoraba su técnica. Este proceso tenia una gran desventaja ya que ninguno de los estudiantes desarrollaba un estilo propio, en vez de ser ejecutantes de un estilo único solamente eran buenos copistas sobre las obras de Clavé o algún otro pintor europeo. Esto pude ser detallado a través de los distintos ejemplos de estas composiciones, ya que la mayoría ocupaba la misma paleta de colores. Están creados con la misma expresión y delicadeza , por mencionar algunos: Adán encuentra el cuerpo de Abel, de Gregorio Figueroa y, La Muerte de Abel, de Santiago Rebull. Con esto se llega a la conclusión que existe la intervención  de una sola personalidad artística, en este caso la del maestro Pelegrín.

Clavé fue una gran influencia para las bellas artes en México. Gracias a su sólido trabajo y determinación en reorganizar la Academia de San Carlos, los estudiantes empezaron a recibir los beneficios de una escuela próspera y, por primera vez en México, se iniciaron exhibiciones en donde los estudiantes mostraron públicamente sus creaciones.

Algunos críticos dela arte decimonónicos sugirieron que las pinturas que fueron creadas durante este periodo no cautivaron, ya que no fueron ejecutadas con sentimiento. En general estas pinturas solamente poseen una buena ejecución sin inspiración artística.

Esta falta de inspiración puedes ser argumentada debido a la censura de Clavé hacia la inspiración. El creía que la inspiración no podría existir en el alma de un artista ya que esto podría llevarlo a una vida improductiva; decía que todos los artistas para poder producir debían tener una vida de metodología y estudio.

Durante la dirección Pelegrín Clavé, el propósito fue entrenar a los estudiantes  para que fueran capaces de ejecutar copias de pintores europeos con un estilo compresivo siguiendo el método de su propio director, quien nunca formó en la pintura ninguna manera o estilo determinado.

La primera generación de estudiantes que viajó a Roma fue entre los años  de 1843 y 1854, en ellos se encontraba Juan Cordero Hoyos, Primitivo Miranda y Salvador Fernando. Santiago Rebull y Felipe S. Gutiérrez se integraron después a la Academia de San Lucas. Estos alumnos estudiaron las técnicas tradicionales de la pintura, dando también importancia a la inspiración. Una vez fuera de México, los estudiantes fueri¿on capaces de crear su propio estilo y de desarrollar nuevas técnicas dentro de sus ejecuciones. Juan Cordero y Felipe S. Gutiérrez , quienes pertenecieron a estas primeras generaciones, fueron el parte aguas del estilo de la pintura mexicana.

Después del imperio de Maximiliano la Academia de San Carlos reinició las clases como una institución liberal. Benito Juarez se convirtió en el Presidente de México el 15 de Julio de 1867. Durante este tiempo Pelegrín Clavé presentó su renuncia como director de la Academia y dejó México después de haber estado por 21 años. Regresó a Barcelona en Enero de 1868. Falleció en Barcelona en Septiembre de 1880.